Arrancamos desde el presente, nuestro ahora en nuestro país.
No voy a profundizar en la política, no es el gobierno superficial lo que me llama la atención, sino las consecuencias que están teniendo las decisiones que se están llevando a cabo.
Terminamos la PARTE 1 diciendo que realmente existe una conspiración a nivel mundial, con un plan estratégico para manipular y preparar la función para la entrada de su actor principal: el anticristo (más adelante desarrollaremos este punto).
Si consideramos esto como veraz, no es difícil ver los hilos de nuestras marionetas. Todo está dirigiéndose hacia un punto sin retorno.
Examinemos por un momento la situación actual, ¿hacia dónde van dirigidos todos los palos? Hacia la sanidad y la educación, los dos pilares de nuestra sociedad.
Si recapacitamos un momento podremos darnos cuenta de que en el gobierno no pueden ser tan inútiles que no sepan lo que están haciendo. ¡Claro que saben lo que hacen! Está todo preparado. Las órdenes vienen de más arriba, Rajoy es solo el títere que lo está llevando a cabo porque le ha tocado, pero hubiera sido lo mismo con cualquiera que estuviera en la presidencia.
Lo que a mi modo de ver está ocurriendo con la sanidad es tan sencillo como que va a llegar el punto donde va a tener que ser privatizada y como solo unos pocos podrán tener acceso a ella, deberá aparecer un sistema con el que hacer un seguimiento: algún tipo de chip, que sirva de racionamiento o algo parecido. En pocas palabras: CONTROL sobre las masas (y el que no, pues que se muera). Lo cierto es que no les interesa un pueblo fuerte y sano, sino uno débil y enfermo, sin fuerzas para luchar. Hay que decir también que el hecho de que los recortes vayan dirigidos a las ramas de la investigación y que las personas competentes en la medicina estén siendo censuradas, solo puede señalar la carencia que vamos a tener cuando realmente sean necesarios sus conocimientos, ya que cuando algún tipo de plaga o epidemia aparezca, nadie sabrá cómo detenerlas.
En el caso de la educación, primero resaltar que desde unos 25 años para atrás, hay una generación que no sabe para dónde ir. Un espíritu de insatisfacción, apatía y dejadez ha infectado a los jóvenes y ni tienen ilusiones, ni están motivados por nada. A eso se le suma que los padres no están haciendo su susodicha función y descargan sobre los profesores toda la responsabilidad de la educación de sus hijos, cosa que desde luego no puede acabar bien, ya que hoy más que nunca, los colegios son más desinformativos que de ayuda (sin mencionar el hecho oculto de la manipulación en la enseñanza). Se está creando una generación de jóvenes sin respeto, sin educación, sin cultura, sin remordimientos..., los especímenes perfectos para ser controlados y manejados para el propósito de unos pocos, bien sea para crear conflictos, como para acatar órdenes sin cuestionarse nada, vamos, que si dicen de ir a una guerra, ahí que van todos los brutotes sin cerebro.
Lo terrible es que no podemos hacer nada para evitarlo, porque como ya he dicho, es algo que está preparado desde hace mucho esperando a que llegue este momento.
Hoy más que nunca se están dando las condiciones adecuadas para que este personaje haga su aparición. No digo que sea ya mismo, pero sí creo que cada vez está más cerca y que tal vez lo veamos nosotros.
Cuando en la Biblia habla del carácter del hombre en los tiempos del fin (2ªTi.3:1-5), nos retrata a una sociedad egoísta en su esencia, aunque con una apariencia de total empatía y falsa piedad, algo fácilmente reconocible hoy en día. ¿Cómo se supone que podemos hacer frente a eso? La única manera de combatirlo es nuestra santificación (2ªCo.7:1), necesitamos una consagración total a Dios, porque cuando la noche se hace cada vez más oscura, este mundo necesita que la luz brille con fuerza.
Me gustaría que esto no cayera en saco roto, porque siento una urgencia profunda hacia la total dependencia de Dios. Cuando las cosas se pongan feas, tal y como dice la Biblia que ocurrirá, la única manera posible de superarlo será agarrándose con fuerza al Señor, ahí se acabarán las medias tintas y los religiosos. Doy gracias a Dios por ello.
Sé que dentro del mundo cristiano evangélico una gran rama profesa su creencia de que la iglesia será protegida y rescatada con el arrebatamiento antes de que ocurra cualquiera de las tribulaciones que voy a exponer, mi finalidad no es causar polémica, soy consciente que pertenezco a una minoría, pero permitirme decir que si llegara el caso de que Jesús volviese antes de la Gran Tribulación, yo lo aceptaría más feliz que una perdiz. De verdad, me encantaría que el Señor nos llevara con él antes de que el anticristo lanzase una persecución a muerte como nunca antes contra los santos del Altísimo (Dn.7:25) y si ha de ser así, estoy preparada. Pero dejando la puerta abierta a que no podemos saberlo con una seguridad absoluta (aunque puntualizo que sabría defender mi postura bíblicamente), me gustaría decir que el amar a Dios no nos hace intocables (la prueba está en la cantidad de cristianos perseguidos y masacrados hoy en día, comenzando por los propios apóstoles…). Lo que seriamente me pone los pelos de punta, es el hecho de que solo se puede ver lo que el ser humano guarda en su interior en momentos de crisis. Cristo viene a buscar una iglesia limpia y blanca, el oro se purifica con fuego. Creo sumamente importante los tiempos de prueba, nos santifican y eso es lo que busca Dios de nosotros, y siendo honestos ¿acaso la iglesia no necesita ser purificada?
No quiero vaticinar nada, porque realmente nadie sabe el día ni la hora, pero voy a escribir cómo yo entiendo que ocurrirán las cosas.
Este es el mensaje que recibió Albert Pike, (E.U. 1808-1891, uno de los padres fundadores del Antiguo Rito Escocés de la Masonería; cabalista; General del Ejército Confederado, uno de los fundadores del Ku Kux Klan, masón de grado 33 y Gran Maestre Illuminati), de su “espíritu guía” y que comunicó por carta el 15 de agosto de 1871 a Giuseppe Mazzini (Italia, 1805-1872, francmasón de grado 33, carbonario, Gran Maestre Illumintai en 1834, fundador de la Mafia y promotor de la Reunificación Italiana).
Durante un breve periodo, esta carta se exhibió en la Biblioteca del British Museum de Londres y William Guy Carr, antiguo Oficial de Inteligencia de la Royal Canadian Navy, la copió:
“La primera Guerra Mundial debe producirse para permitir a los Illuminati derrocar el poder de los Zares de Rusia y hacer de ese país una fortaleza de ateísmo Comunista. Las divergencias causadas por los agentes de los Illuminati entre los Imperios Británico y Alemán se usarán para fomentar esta guerra. Al final de la guerra, el Comunismo se erigirá y usará para destruir a otros gobiernos y para debilitar a las religiones.”
“La Segunda Guerra Mundial debe fomentarse aprovechándose de las diferencias entre los Fascistas y los Sionistas políticos. Esta guerra debe fomentarse para que el Nazismo sea destruido y el Sionismo político sea suficientemente fuerte para crear un estado soberano de Israel en Palestina. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Comunismo Internacional debe hacerse suficientemente fuerte para contrarrestar a la Cristiandad, que entonces será constreñida y controlada hasta el tiempo que la necesitemos para el cataclismo social final.”
“La Tercera Guerra Mundial se fomentará aprovechando las diferencias causadas por los agentes de los Illiminati entre los Sionistas políticos y los líderes del Mundo Islámico. La guerra debe conducirse de un modo que el Islam (el mundo Arábico Musulmán) y el Sionismo político (el estado de Israel) se destruyan mutuamente. Mientras tanto, las otras naciones, una vez más divididas sobre este asunto se verán obligadas a luchar hasta el punto de la completa extenuación física, moral, espiritual y económica…Desataremos a los Nihilistas y a los ateístas, y provocaremos un cataclismo social formidable que en todo su horror mostrará claramente a las naciones el efecto del ateísmo absoluto, origen de la crueldad y de los disturbios más sangrientos. Entonces, en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminarán a esos destructores de la civilización, y la multitud, desilusionada con la Cristiandad, cuyos espíritus teísticos estarán desde ese momento sin brújula ni dirección, ansiosos por un ideal, pero sin saber donde dirigir su adoración, recibirán la verdadera luz a través de la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, sacada finalmente a la vista pública. Esta manifestación resultará a partir del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción de la Cristiandad y el ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo.”
No sé con certeza si esta carta existió o no en realidad, pero sinceramente, no la veo tan descabellada. Satanás tiene sus planes para acabar con este mundo, Apocalipsis 12:12b dice: "¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo". Él conoce lo que está escrito acerca de su final, pero hará todo lo posible por engañar, matar, robar y destruir en el tiempo que le queda. No debemos menospreciar su sabiduría, ni sus estrategias, que hasta la fecha solo se han visto frenadas por la intervención de Dios cuando sus hijos oran. No obstante, hay ciertas cosas que están destinadas a ocurrir, porque Dios lo estableció así y que están reveladas en su Palabra, por eso es tan primordial conocer lo que el Señor dice al respecto (Ap. 1:3) y darnos cuenta de que por mucho que intentemos posponerlas, ignorarlas o luchar en contra, sucederán igualmente. La única manera de combatirlas es espiritualmente y para eso debemos aprender.
Bien, volvamos a lo que está por venir.
Bíblicamente, las profecías sobre el anticristo hablan sobre un dirigente, un personaje insignificante en un principio, pero que hablará grandes cosas y convencerá al mundo (Dn.7:8). Podríamos especular si será después de la mencionada Tercera Guerra Mundial, si será al sacarnos de la terrible crisis donde nos veamos sumergidos, o después de que atentados terroristas nos dejen sumidos en el terror, o para salir de la ley marcial a la que nos podemos ver empujados dada la incapacidad del gobierno, o incluso todo al mismo tiempo. De lo que sí habla la Biblia es de un pacto de paz del que saldrá la idea de reedificar el Templo de Salomón, en Jerusalén, un lugar estratégico. Dada la situación actual acerca de las diferencias religiosas, es muy probable que el pacto esté relacionado con las ideologías musulmanas y judías, pudiendo llegar a algún tipo de acuerdo. Quien fuera capaz de conseguir eso, desde luego tendría la admiración de muchos.
Es innegable que Israel será un punto clave para el desenlace y es inevitable mirar hacia allí con todo lo que está ocurriendo. Hay que estar con los ojos bien abiertos.
Lo que me deja inquieta es saber que gran parte del mundo verá en esta persona a alguien en quien depositar su total confianza, sin dudar siquiera. Hará milagros y grandes prodigios y restablecerá el "orden". En serio, ¡qué situación tan grave tendrá que estar pasando en este planeta para que todo el mundo abrace sin reservas a una persona que se levante como el salvador del mundo!
Recuerdo que leí una especie de memorias de un Illuminati, y mencionaba que antes de hacer algo a lo grande, lo probaban en pequeña escala, como para cerciorarse de si podría tener éxito, y que la Segunda Guerra Mundial fue un experimento para comprobar que realmente el mundo se volcaría en alguien de una manera tan desmedida como lo hicieron con Hitler. Igual pasará con el anticristo. No quiero ni imaginar las barbaries que tendrán que llegar a ocurrir para que el mundo aborrezca el ateísmo al ver lo salvaje que puede ser el ser humano sin Dios y que al mismo tiempo estén desilusionado con un cristianismo que no tiene respuestas, porque tristemente la gran mayoría de los cristianos no tienen ni idea de lo que está escrito acerca de lo que está por venir y van a estar tan perdidos como el resto.
Cuanto más investigo, más me doy cuenta de que ni yo misma soy capaz de imaginarme cómo será en realidad vivir en una situación semejante, donde puede incluso que los grupos cristianos aparezcan como peligrosos fanáticos religiosos. No, de verdad que no serán tiempos fáciles.
(...Continuará con la PARTE 3)
