"Te haré entender, te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos." (Sal. 32:8)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Se acerca el fin de una era (PARTE 1)


Soy consciente de que el tema de los mayas y su calendario, es algo candente y está a la orden del día, igual que el estado lamentable de nuestra nación y aunque los tiros no vayan por ahí directamente, desde luego el tema es extenso y algo les toca.
Quiero comenzar diciendo que no sé cuánto me va llevar desarrollar este estudio, pero es algo que dado  los tiempos que vivimos, lo considero urgente. Puede que algunos piensen que me excedo en ver las cosas catastróficamente (debo advertir que tal vez tenga influencia jedi, élfica o vete tú a saber..., jajaja, pero no quita que crea en la veracidad de lo que vaya a compartir aquí y que me doy cuenta de cómo puede llegar a sonar), intentaré basar mis argumentos en algo firme, aunque por si no lo había dejado claro, en mi blog hablo de cosas espirituales y a veces las palabras simplemente no llegan.
Perdona que comience dando este pequeño rodeo.
No voy a entrar en la polémica acerca de la teoría creacionista, es lo que yo creo y parto desde ahí como un hecho que da sentido a cada pequeña y perfecta vida que habita la tierra.
En la Biblia habla del hombre desde sus orígenes, cómo Dios lo creó porque deseaba extender su amor con una familia. Por supuesto, no fue el único ser que creó, los ángeles y todo el ejército celeste ya estaban ahí cuando Adán apareció, de hecho, aunque no tenemos muchos datos, sabemos que tuvieron su propia guerra civil, que en algún sitio debe estar también recogida, y que a partir de ahí, Lucifer arrastró a una tercera parte de los seres angelicales con él, convirtiéndose en Satanás.
La historia de Lucifer también es algo en lo que habría que detenerse. Era considerado uno de los querubines más bellos y de un rango con mucha autoridad (a mi modo de entender, incluso el arcángel Miguel era inferior a él, por cómo actuó con lo que pasó con el cuerpo de Moisés -Judas 9-). Todos sabemos que su ambición por ser como Dios fue lo que atrajo su desgracia, y ya que al igual que el hombre, los ángeles tampoco estaban condicionados a obedecer sin poder opinar, decidieron hacer uso de su libertad de elección, causando una tremenda división (pero eso es ya otra historia, y no es la nuestra...). 
De igual modo, en la tierra había también otro tipo diferente de seres, espirituales o físicos, no sabría decirlo, pero pienso que gran parte de la mitología proviene de ahí. Cuando Caín fue reprendido por Dios después de matar a su hermano, dijo: "He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará" (Génesis 4:14). Y Dios puso en Caín una marca para que impidiera que "cualquiera" lo matara. No se sabe quién andaría por la tierra, ya que Adán, Eva y su familia eran los únicos seres "humanos", pero está claro que alguien más había. En Génesis 6 también habla de gigantes y semidioses. Digo todo esto porque quiero crear una línea temporal que nos ayude a ver en perspectiva lo que va a suceder en los últimos tiempos. Al igual que nos explican que con la Historia podemos comprender cómo y por qué hemos llegado donde estamos, en la Biblia hallamos nuestra historia espiritual, pasada, presente y futura.
Aquí muestro el eje temporal sobre el que expondré mis teorías y el cual iré explicando más adelante detalladamente:




1.- Comenzando desde el principio de la humanidad, Dios creó al hombre perfecto, con la capacidad de decidir. No sabemos cuánto tiempo permaneció en el jardín del Edén, pero sabemos que tenía una relación muy cercana con Dios, lo que le coloca en una posición privilegiada y que Dios le puso a cargo de este planeta para que reinase sobre él.
Cuando esto ocurre, Lucifer convertido en Satanás (cuyo significado es "adversario" o "el que se opone"), ciego de celos y rabia, desarrolla un plan paralelo al de Dios, pero teniendo la destrucción del hombre como objetivo (ya que no puede con Dios, hará fracasar todo lo que éste ame), consiguiendo su primera victoria en aquel huerto.
El primer escalón que aparece en la gráfica viene con la entrada del pecado. Lo consideran una caída, desde luego fue una degradación. Ahí todo el conjunto de la creación sufrió un cambio. Para el hombre supuso su muerte, tanto física como espiritual y a mi opinión, también mental, limitando su consciencia de la realidad espiritual. Fue una destitución en toda regla al entregar en manos de Satanás el mundo que Dios nos había encomendado cuidar, perdiendo nuestra autoridad sobre la creación. A partir de ese momento, Satanás pasó a ser legalmente el propietario, el "príncipe de este mundo".
Las consecuencias se siguen sufriendo hasta el día de hoy, porque dejar paso al pecado significó dar la espalda a Dios y causar una brecha que el hombre jamás podría restaurar. Fue ahí cuando Dios profetizó que vendría una simiente, un hombre, Jesucristo, que un día podría volver a reunirnos con Él y librarnos de las garras de nuestro enemigo. Por ese motivo, Dios tuvo que escoger un pueblo y guardarlo y guiarlo (a pesar de su desquiciante tendencia de llevarle la contraria…), porque era necesario preparar el escenario adecuado para la llegada del Salvador. 
En el plano paralelo, podemos ver también a Satanás obrando desde las sombras influenciando reyes y naciones, para evitar a toda costa que eso sucediera y entretejiendo su propio plan de destrucción (e instrucción para unos pocos), porque no podemos ser tan estrechos de miras y no darnos cuenta de que el que no aparezca en la historia, no quiere decir que haya desaparecido, igual que ocurrió con los endemoniados en los tiempos de Jesús…, pareciera que cuando Jesucristo regresó junto a Dios Padre, todos los demonios desaparecieran también como por arte de magia y eso no fue así,  pero en fin, volvamos a la gráfica y no adelantemos acontecimientos.
2.- En la era prediluviana (antes del diluvio), la tierra seguía siendo un mundo fértil y verde, ya que el vapor que provenía del suelo (Gn. 2:5,6) y la capa de agua que envolvía al planeta proporcionaban una protección única capaz de crear un biosistema digno del mejor de los arquitectos. Sin embargo la maldad del hombre creció desbordantemente (aunque yo estoy predispuesta a opinar que fueron como corderitos a los que les soltaron una jauría de lobos y bestias hambrientas sin ningún tipo de límites ni freno). Cuando ocurre un desequilibrio tan grande entre lo justo y el pecado (o lo que está en contra del corazón de Dios), invariablemente sobreviene un juicio divino.
Dios es grande en misericordia y tardo para la ira (Nah.1:3), pero es justo, y aunque Satanás posee el control en este mundo, Dios siempre seguirá estando por encima y lo que Él diga, eso se cumplirá. 
El diluvio supuso un segundo escalón hacia abajo, otra degradación, no fue solo un borrón y cuenta nueva, tuvo más repercusiones de las que imaginamos. Primero, no se juntaron un montón de nubes y comenzó a llover muy fuerte, no, la Biblia dice que se abrieron las fuentes de los cielos (Gn.7:11), ese agua que envolvía y protegía a la Tierra cayó sobre la corteza terrestre brutalmente, causando no solo una inundación global en un tiempo récord, sino que también fue el causante de la inclinación del eje y del movimiento de las placas, amontonando cordilleras y separando continentes. Vamos, que cuando Noé salió del arca se encontró con un planeta completamente desconocido, donde ya solo quedaban los humanos y los animales como únicos seres repobladores. Comenzó a haber estaciones (por lo que también pienso que influyó de alguna manera incluso en su órbita), se crearon mares y océanos.
Tampoco podemos olvidar que la vida de un hombre por aquellos tiempos, estaba más cerca de los mil años que de los cien, gracias a la capa protectora de agua que era la que se ocupaba de nuestra hidratación, sin ella, los años comenzaron a acortarse, hasta llegar a un máximo de 120 en el mejor de los casos.
Ese juicio divino no fue un hecho aislado, vemos que ese equilibrio debe ser respetado o de lo contrario Dios tiene que intervenir. Comprendo por otra parte que el pecado ha infectado de una forma tan directa a la creación que ésta incluso se revela contra el hombre, pero los desastres naturales pueden tener como finalidad una limpieza espiritual, como considero que fue el caso de Nueva Orleans, la cuna del budú, o lo que ocurrió en Haiti, donde los ritos espiritistas eran como el pan diario y esperemos que aquí en España sean más lo que aportan luz que los que la idolatría arrastra. Por contrapartida podemos observar cómo Corea del Norte, con toda la maldad ahí condensada, es contrarrestada por Corea del Sur, donde hay millones, MILLONES, de cristianos orando por esa situación en concreto; o Brasil, que aunque es un país sumido en la brujería, creo que los seguidores de Cristo han superado ya la mitad de la población.
3.- Siguiendo el esquema, estando ya en el último escalón, la Historia ha seguido su curso. En ese periodo quiero destacar varios sucesos importantes (no debemos olvidar que es en el punto donde nos encontramos, prácticamente casi al final de la línea, esperando comenzar a subir de nivel).
a) Lo primero y más importante sin duda, fue el cumplimiento de la promesa de Dios de enviar a Su Hijo para que todo el que creyera en él, arrepintiéndose sinceramente de sus pecados (pecado = palabra fuera de moda, pero con poder para atar y controlar en el mundo espiritual, un sinónimo sería hacer algo que estuviera en contra del corazón de Dios), pudiera llegar a reconciliarse con el Padre. Esto no es solo un hecho contrastado históricamente, sino que a nivel espiritual produjo un renacer en cada persona que puso su fe en Jesús. Quiero añadir otro dibujo y explicar esto bien, para que se entienda plenamente el significado de la salvación y lo que abarca.



En la viñeta número 1 está el círculo espiritual donde se encuentran todas las personas (no es el planeta Tierra, repito que es un círculo espiritual). En la número 2 vemos que hay otro círculo espiritual que abarca al círculo primero donde está la humanidad y tiene autoridad espiritual sobre ella, ese es el círculo donde se mueve Satanás y sus demonios. Ahí están metidas también todas las filosofías orientales y prácticas espirituales fuera de la voluntad de Dios, como puede ser el consultar a los muertos, la adivinación, los horóscopos y ritos que tienen cierto poder, incluso de cambiar situaciones en el círculo de las personas, pero que son totalmente demoníacos y no producen buenos frutos, sino que las personas son engañadas y su atención desviada hacia otro punto que no sea el único y verdadero Dios, ya que por lo general, son personas que están buscando respuestas espirituales.
En la viñeta 3 tenemos un tercer círculo: la autoridad de Dios está por encimas de todo poder; y en la número 4 podemos observar a qué se refiere el versículo de 1ªPedro 2:9, cuando dice que pasamos de las tinieblas a Su luz gloriosa.
Hay dos opciones, no valen medidas intermedias ni atajos: o se está bajo el dominio de Satanás y somos absolutamente ciegos a la realidad espiritual, o hemos comprendido que nada puede compararse con el amor de Dios y caemos completamente rendidos ante Él. Ésta segunda opción, sin duda es la más beneficiosa, pero no la más sencilla. Requiere una total y absoluta dependencia de Dios y eso le cuesta horrores a nuestro ego, por eso se llama "morir a uno mismo". El reconocer a Jesús como suprema autoridad nos cambia de ubicación: ya no estamos bajo el dominio de Satanás, él ya no tiene autoridad legal sobre nuestras vidas, ahora pertenecemos a Cristo (siempre y cuando uno se mantenga humilde, ya que en el momento que nuestro ego vuelve a tomar el control, corremos el riesgo de vernos arrastrados de nuevo hacia el primer círculo). La autoridad espiritual que ahora poseemos debe ser revelada por Dios y que Él nos dé entendimiento y sabiduría para usarla conforme a Su voluntad (recuerda: el que quiera ser el más grande, debe ser el más humilde). En el reino de Dios, las cosas funcionan diferentes a como estamos acostumbrados y es sumamente importante que una vez que hemos abierto nuestros corazones a Jesucristo, sigamos alimentándonos espiritualmente para crecer y desarrollarnos (que por otra parte, es la tarea que más problemas nos va a plantear: encontrar tiempo para leer la Biblia y buscar a Dios en oración, es lo que el enemigo combatirá con más fuerza).
Con todo esto, resumo que la salvación no consiste en que cuando nos muramos vamos a pasar la eternidad en el cielo, sino que estando aquí en la tierra cambiamos de dueño y debemos vivir y mantenernos en esa dinámica. Yo suelo decir: si no vives cerca de Dios aquí en la tierra, mientras estás vivo, no esperes estarlo cuando mueras.
b) En este apartado vamos a entrar en un tema polémico (por si lo que he escrito hasta ahora no lo era…, jajaja). Quiero hablar de lo que ha estado haciendo Satanás a lo largo de todo este tiempo.
Por muy vanidoso que sea, no se ha estado conformando con la adoración voluntaria de unos pocos y la involuntaria de una inmensa mayoría, sin nada más que hacer. Por supuesto fue el inspirador de dioses y todo tipo de religiones paganas, con sus respectivos sacrificios variados, pero su plan se extiende mucho más allá de eso y está bien descrito en la Biblia, pero no puede hacerlo solo (no es Todopoderoso como Dios).

Desde el principio de la Historia prácticamente, sedujo a unos cuantos con conocimientos que estaban muy por encima de la sabiduría humana (al igual que hizo con Eva cuando le dijo que conocería el bien y el mal y sería como dios). A estas personas se les hizo creer que poseían secretos trascendentales (de hecho, así era) y se les otorgó poder, ya que estaban al servicio de Lucifer (con el nombre de cualquier tipo de dios que ellos tuvieran). De ahí surgen ciertos conocimientos (sobretodo en el área de la construcción [masón = albañil], siendo ésta de valor esotérico), que incluso hoy en día es cuestionado cómo algunas culturas llegaron a adquirir. Los mayas, los egipcios, sirvieron a los mismos dioses con distintos nombres, todos bajo el control del mismo Satanás, por lo tanto, no es tan extraño que las pirámides, ciertas edificaciones y construcciones se realizaran, ya que no contaban solo con ayuda humana. Sin embargo, el problema reside en que las cuentas normalmente no salen, porque quitan de la ecuación a Satanás. Ni siquiera se lo plantean. He de decir que el mayor logro que el diablo ha conseguido, es hacer creer a la humanidad que él no existe: siempre tendrás la batalla perdida contra un enemigo que no sabes que existe, pero aparecerán cien mil teorías absurdas sobre alienígenas o cualquier otra tontería que será de distracción, y en eso se volcarán y creerán.
A lo largo del tiempo, esos grupos selectos se fueron convirtiendo en organizaciones exclusivas. Eran círculos cerrados y secretos, donde sólo podías entrar si consideraban que reunías los requisitos.
Hay mucha información acerca de la masonería o los illuminati, y hoy en día es fácil poder acceder a ella vía internet, así que tampoco voy a extenderme demasiado en explicar en qué consisten, aunque sí diré que cuando uno profundiza y deja atrás la capa externa de la apariencia, se puede llevar muchas sorpresas. Sólo explicar que los masones siempre han sido personas de mucha influencia; los cambios que ellos han conseguido hacer, han sido por medio de sus puestos de autoridad: jueces, generales, políticos (sobra decir que la gran mayoría comienza en la masonería simplemente por el hecho querer tener buenos contactos…). Y por otro lado, los illuminati, son los agentes secretos de Satanás, una especie de ninjas, espías, que consiguen mantenerse en el anonimato, pero logran realizar los cambios para los que son enviados (tanto asesinatos, como comenzar revueltas o infiltrarse en ciertos sectores para influenciarlos hacia donde Satanás quiere que se dirijan). Satanás da los reinos a quien quiere (Lc. 4:5,6) y todas las personas de poder considerable en la tierra, son conocedores, directa o indirectamente, de que son meras marionetas en manos de unas sombras largas y poderosas bajo la mirada atenta del ojo que todo lo ve del Gran Arquitecto de la francmasonería: Lucifer.
Por supuesto que existe un complot diabólico lleno de  conspiraciones para llevar al mundo a un único gobierno mundial combinando supercapitalismo y comunismo. No importa qué partido esté en el gobierno, seguirá formando parte de un gran teatro y tendrá que jugar el papel que le haya tocado.
Me hubiera gustado hablar de la familia Rothschild, o de las cartas de un General Británico Masón de grado 33 con el fundador de la mafia Siciliana, otro masón de grado 33, donde explican cómo, cuándo y por qué motivo los illuminati deben procurar la primera, la segunda y la tercera guerra mundial.
Hay personajes como la familia Rothschild, que aunque no aparezcan en la lista de los más ricos del mundo (no porque no lo sean, que sí lo son, sino porque les interesa continuar en las sombras), que están en lo alto de la pirámide gubernamental de Lucifer, también llamado El Tribunal, que son los que dirigen a los illuminati. Esa pirámide está dividida en diferentes bloques, el que le sigue es el bloque del Concilio de los 13, conocido por el Gran concilio Druida, ellos solo acatan ordenes directamente de El Tribunal y de nadie más, y son sacerdotes y brujos muy poderosos. El Concilio de los 33 está justo después, que está formado por los 33 Grandes Masones del mundo. El concilio de los 500 son los que actualmente tienen el poder económico mundial.
En fin, hay mucha información para quien quiera consultar (yo también estoy disponible para aclarar cualquier tema con respecto a todo esto).
Lo único que quiero que se quede claro es que hay un plan que aunque los masones consideran "el nuevo orden mundial", en la Biblia está descrito como la Gran Tribulación. Un tiempo donde el anticristo, una persona real pero bajo el dominio de Satanás, estará gobernando el mundo.
Voy a ser sincera: se me está haciendo muy pesado hablar de todo esto a estas horas, se me cierran los ojos y no creo siquiera que me esté explicando todo lo bien que me gustaría.
Será mejor que lo deje aquí hoy y continúe con una segunda parte donde explique mejor acerca de los últimos tiempos y cuál es la perspectiva bíblica acerca de ellos.
Lo último que quiero añadir es que decididamente estamos viviendo una época completamente diferente a las demás. La ciencia se ha multiplicado, tal como profetizó Daniel y el libro sellado se ha abierto, pudiendo entender lo que está escrito en él.
No sé si el 21 de Diciembre del 2012 será un día como cualquiera o habrá algún tipo de cambio visible o que no podamos percibir, pero lo que sí sé, es que debemos prepararnos para lo que está por venir y que de seguro ocurrirá.
Debemos desear saber qué quiere Dios de nosotros y buscar, porque el que busca, encuentra, al que pide, se le dará y al que llama, se le abrirá.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Resumiendo este año

Ya estamos terminando este año y al igual que cada año que hemos sido capaces de entregar en las manos de Dios nuestra vida, este año ha vuelto a ser una gran aventura.
Lo cierto es que no empezó excesivamente positivo, las expectativas que tenía por delante no eran muy favorables, salvo porque demostrarían dónde estaba puesta mi confianza y me ayudaría a seguir desarrollando mi fe.
Desde prácticamente el principio del año, al buscar a Dios y escuchar lo que Él tenía para decirme y guiarme en mis decisiones, lo único que conseguí por respuesta fue que no hiciera planes, que Él se encargaría de cuidarme y que me iría encontrando el camino según avanzase.
Debo decir que no ha sido fácil, pero hoy estoy aquí y no puedo hacer otra cosa que maravillarme de cómo el Señor ha tenido cuidado de todo, hasta del más mínimo detalle.
Tengo que confesar que no siempre he sido fiel a lo que recibí como respuesta, ya que a pesar de seguir siendo medio cabecita loca y un desastre con el orden, me he convertido en una persona bastante organizada, fanática de las listas de tareas y me ha resultado dolorosamente frustrante no poder hacer proyectos, o simplemente saber qué iba a pasar la semana siguiente… Cada uno de los planes que se me ocurrieron hacer durante ese periodo, fracasó rotundamente, Dios me lo quitaba de en medio. Aún así, las decisiones que tomé, fueron hechas en oración y ayuno, y no siempre fueron fáciles, así que puedo decir con seguridad que cada paso que di fue dirigido por su Espíritu.
Haciendo un resumen, cuando mi empresa cerró, vi que era el momento de marcharme, dejé a mi hija con mis padres y me fui a casa de mi hermana, con la idea de que allí vería cuál era el siguiente paso. Me encontré con cosas asombrosas como un retiro improvisado a última hora donde Dios siguió mostrándose (pero con cuentagotas, debo decir), conocí personas maravillosas e interesantes, traje a mi hija conmigo, hice planes, no sirvieron para nada, volví a hacer otros nuevos, aparecieron inquilinos cristianos de la nada cuando yo había decidido vender y tuve que regresar para sacar todas mis cosas de casa, entonces sin buscarlo llegó una oferta de trabajo y me dije "que no sea por no intentarlo" y resultó ser exactamente lo que Dios quería, así que los esos planes que había hecho nuevos tuve que volver a deshacerlos otra vez, pude comprarme un coche, pero ya no tenía dónde quedarme, así que me fui al piso que mis padres tenían vacío, comencé a trabajar en un puesto con responsabilidad, acomodé mi nuevo hogar y volví a traer a mi hija conmigo. Di más vueltas que un tonto, pero lo mejor de todo es que a lo largo del proceso no dejé de aprender.
Nosotras las personas solemos regirnos por lo práctico y el trajín que me llevé era de todo menos eso. Sin embargo, Dios no se ciñe por standards, su plan va más allá de lo que nuestros limitados sentidos muchas veces pueden percibir, Él trata desde dentro con las personas y cuando somos capaces de seguir confiando a pesar de no entender nada, es cuando le dejamos obrar y todo resulta ser perfecto.  
No negaré que lo que tengo por delante sigue siendo un reto, pero creo que lo que dejo atrás es un capítulo cerrado, lo que viene ahora es parte de otra aventura, una aventura emocionante que ya ha comenzado y tiene muy buena pinta, jeje.
Ah, y por cierto, ya tengo permiso para hacer planes de nuevo ;)




viernes, 19 de octubre de 2012

El gozo

"Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre" (Salmos 16:11)

Todos sabemos que el GOZO es uno de los frutos del Espíritu, o uno de los atributos de Dios (ya que el árbol se conoce por sus frutos). Lo que Dios produce, nos habla de cómo y quién es Él, y aunque la gran mayoría de los cristianos solemos enfocarnos mucho más en el primer fruto que menciona Gálatas 5 y 1 Juan 4: Dios es amor, me llama mucho la atención que el segundo atributo mencionado sea el gozo.

Si nos detenemos a meditar un poco, comprenderemos que una vida sin amor carece de sentido, pero una vida sin alegría, es una vida muy triste (lógicamente), aunque ambos van muy unidos: donde hay amor, hay gozo, y donde no hay gozo, no hay amor y no está Dios. Pero el gozo no es solo un estado anímico que nace en nuestras emociones, si es un fruto del espíritu, tiene que ver con lo espiritual. El gozo es una fuente de vida, de fuerza, de poder y de salud, según la Palabra. Quita la alegría, y solo obtendrás muerte.

Hemos oído de la risoterapia y sus efectos beneficiosos. Sabemos que lo espiritual siempre se refleja en lo natural, y definitivamente reír es muy saludable, provoca el mismo efecto que el ejercicio físico moderado y según estudios al reír se produce un proceso en el que se liberan hormonas y neurotransmisores que protegen el organismo de infecciones y fortalece el corazón. Ya lo dice la Biblia:

"El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos." (Pr. 17:22)

Recuerdo que hace un tiempo, el hijo de unos amigos sufrió un accidente y murió. Fue un golpe muy duro para ellos y quise estar a su lado apoyándolos. Me pasé todo el día del velatorio con ellos, llorando y rodeada de tanto dolor, que comenzó a dolerme el pecho. Cuando por la noche me metí en mi coche para regresar a casa, sentía el corazón estrujado y comencé a orar. La reacción que tuve puede parecer como menos extraña, pero en ningún momento fue algo indecoroso o por falta de respeto y estaba sola. El caso es que después de tantas horas consumiéndome en un espíritu de tristeza, cuando entré en la presencia de Dios, comencé a reírme a carcajadas. Lo único que sé es que mi corazón volvió al lugar correcto, como si lo hubieran vuelto a hinchar porque se estaba quedando sin aire. Dios me habló mucho con esa experiencia.

La persona que está llena de problemas y necesita fuerzas, suele buscar pasar un buen rato para despejarse, salir con amigos, reirse. Cuando una pareja deja de divertirse juntos, suele terminar en separación. En nuestras relaciones con los demás, nos gusta estar cerca de aquellas personas que nos alegran y sinceramente, creo que es un instinto de supervivencia. De alguna manera sabemos que nuestra vida es mejor si nuestro humor es bueno.

Incluso en Eclesiastés que nos recuerda lo vana que es la vida, nos aconseja que en el día del bien, nos gocemos del bien (Ec. 7:14), que viene a decir que disfrutemos de los buenos momentos. Ahora bien, estoy completamente a favor de divertirse, pero el tipo de gozo con poder, debe ser el tipo de gozo con el que el Señor se gozaría. Hay un tipo de gozo enfermizo, que es cuando uno se ríe con la boca, pero el corazón y los pensamientos están negros. El pecado está en la motivación incorrecta. Solo quería puntualizarlo para que no dé lugar a malas interpretaciones, no obstante, los principios divinos del reino de Dios, funcionan para todos; Dios hace llover sobre justos y sobre injustos, así que el remedio de tener buen humor lo utilizan hasta los de la Nueva Era.

"No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza." (Neh. 8:10b)

Y yo me pregunto, ¿por qué produce fuerza? Mi única respuesta es que al igual que el amor, el gozo es un poder espiritual que viene directamente del trono de Dios, como hemos leído en el Salmo.

Creo firmemente que la finalidad de Dios es que vivamos felices. ¡En su presencia hay plenitud de gozo! Eso quiere decir que Dios no solo tiene ese efecto en nosotros, sino que Él mismo es así. Estoy convencida que en ningún lugar vamos a encontrar a alguien con tanto gozo como Dios. Incluso la Biblia dice que Jesús era una persona con una gran capacidad de gozarse profundamente:

"Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros." (He. 1:9)

Jesús tenía el atractivo de quien ama de verdad y ríe con la boca abierta.

En conclusión, para ir terminando ya. No podemos ir de estirados por la vida. La risa es buena, es sana, es contagiosa, es espiritual. Un lugar donde la religiosidad, disfrazada de santurronería, ha terminado por acallar las sonrisas, ha dejado al Espíritu de Dios fuera. Así que sigamos el consejo de Pablo a los tesalonicenses y estemos siempre gozosos (1 Te. 5:16).





lunes, 24 de septiembre de 2012

Creciendo







De una manera u otra, todos conocemos que la manera sana de avanzar en la vida es creciendo.

Solemos desear que los bebés permanezcan tal y como están, para así poder disfrutar más tiempo de ellos, pero en el fondo, si un bebé no creciera, nos preocuparíamos muy seriamente.

Tenemos que entender que la vida física es un reflejo de la vida espiritual, por lo tanto, si en la vida física se ha de crecer, en la espiritual también.

"... asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios." (Co. 2:19)

Investigando un poco la Palabra, podemos ver que hay diferentes tipos de crecimiento interno a nivel espiritual, pero hoy vamos a centrarnos en el personal, para desarrollar una visión más amplia de lo que debería ser un crecimiento interno sano.

"Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos..." (1Tes. 3:12a)

El primer factor en el que deberíamos estar creciendo constantemente, toda nuestra vida, es en el AMOR. Hace poco escuché que algo que Dios aborrece es la tolerancia. Ya sé que suena raro, pero Dios no nos llamó a "tolerarnos", Dios nos llamó a AMARNOS. No quiso que nos soportáramos unos a otros, quiso que nos AMÁSEMOS unos a otros como Él nos amó. Realmente hay una gran diferencia y aún así muchas veces nos confundimos, volviéndonos indiferentes hacia las personas, cuando el corazón de Dios apunta diametralmente hacia el lado opuesto. La indiferencia mata el amor. Es una estrategia del enemigo para no tener en cuenta a la otra persona, para no interesarse por ella. La indiferencia no reconoce la obra de Dios en los demás, no reconoce el valor de la otra persona.

Deberíamos repasar 1 de Corintios 13 más a menudo, y como dice mi madre, cambiar la palabra "amor" por cada uno de nuestros nombres, para comprobar qué lejos estamos de ser todo lo que se supone que debemos ser a la luz de la Palabra de Dios y meditar sobre ello.


Otro factor en el que deberíamos estar creciendo es en la FE.

"... sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros..." (2Co. 10:15b)

En otras entradas ya he comentado acerca del crecimiento progresivo de la fe. La fe es un poder divino que Dios nos otorga para ser capaces de cambiar nuestro entorno, influyendo en vidas, situaciones y cualquier cosa necesaria, siempre para beneficio del Reino de Dios y estando en Su voluntad.

Para poder desarrollar este don, simplemente hay que creer. El resto viene por revelación directa de Dios, por lo que os animo a pedir que Dios os aumente la fe, tal y como pidieron los apóstoles en Lucas 17:5, y Jesús les reveló que la fe es como la pequeña semilla de mostaza, pero tan poderosa que puede desarraigar un sicómoro y plantarlo en el mar, solo con decírselo. Ese tipo de fe viene por revelación, y la revelación viene por estar buscando a Dios y desear ferozmente todo lo que Él tiene para tu vida.


El siguiente punto de crecimiento que quiero comentar es la GRACIA. Como expliqué anteriormente, la gracia también debe desarrollarse, no como un regalo que ha de merecerse, sino entendiendo que es un estado.

"Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo ..." (2Pe. 3:18a) 

Opino que hemos desvirtuado el significado original de los adjetivos derivados de esta palabra. Cuando se dice que alguien es "gracioso", pensamos en una persona divertida, no en alguien que es capaz de llevar la bendición de Dios en paz y amor. Cuando se le llama a alguien "desgraciado", puede ser a modo peyorativo, lo que significa que esa persona es un sinvergüenza, o a modo de lástima, lo que querría decir que la persona en cuestión ha tenido muy mala suerte en la vida. Y cuando alguien es "agraciado", normalmente nos estamos refiriendo a su buen físico, no a su vida espiritual.

Comento todo esto porque debemos recalibrar el concepto de lo que significa la gracia a los ojos de Dios, para poder crecer correctamente en el significado completo de las Escrituras.

"Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación." (1Pe. 2:2)

El que necesitemos crecer para SALVACIÓN no es tema que se trate mucho en un mundo evangélico que defiende que la salvación es un regalo, no algo ganado por méritos propios (cosa que yo también comparto), pero que se limitan a visualizarlo como algo posterior a esta vida, sin darse cuenta de que la vida eterna comienza estando aquí.

Cuando en Efesios 6 describe la armadura espiritual, sitúa a la salvación como nuestro casco, que viene a ser lo que protege nuestra cabeza, nuestros pensamientos. Si somos capaces de pensar un poco y desarrollar el hilo conductor, podremos darnos cuenta de que nuestros pensamientos deben centrarse en la salvación para poder estar seguros. Ahora bien, ¿qué es la salvación? La salvación es un estado. Es pasar de vivir en oscuridad, a vivir en la luz (1Pe. 2:9). Es formar parte de la familia de Dios, de ese círculo íntimo con el que comparte su corazón, y es ahí donde debemos desarrollarnos y crecer. La salvación es saber que estamos sentados en lugares de autoridad junto con Cristo (Ef. 2:6).


Estos son algunos de los puntos bíblicos que nos obligan a examinarnos si estamos creciendo adecuadamente o no es estos aspectos. Es de vital importancia tener un crecimiento sano (porque todos sabemos que tenemos que crecer, pero muy pocos se preocupan de saber en qué tienen que crecer...). Medita en la Palabra, investiga, ora al respecto y crece.

Y hoy me despido con la salutación de Juan en su tercera carta:

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma." (3Jn. 2)

Que Dios te bendiga.


viernes, 31 de agosto de 2012

Tiempo de cambios

Después de tanto tiempo y a pesar del cansancio y lo tarde que es, me apetece enormemente ponerme a escribir acerca de los cambios; los cambios que estoy viviendo, los haya elegido voluntariamente o me los haya encontrado de sopetón.

Estoy a las puertas de dar un cambio radical en mi vida. No todo el mundo está de acuerdo conmigo (si tuviera que esperar la aprobación de todos, dudo que hiciera algo...), y hay quien ni siquiera lo comprende (hay que tener paciencia con todos), pero independientemente de lo que yo decida hacer (salvo que me deje arrastrar por la corriente como los peces muertos), las cosas ya han comenzado a cambiar.

Esta última semana he ido como los doce espías a la tierra prometida, para reconocer el terreno y después de comprobar que todo está lleno de gigantes (aunque con el fuego de saber quién es el que está conmigo latiendo fuerte en mi corazón), he vuelto al abrazo de mi hogar, donde uno se encuentra protegido y a salvo, tan a gusto y seguro (sobretodo si comparamos el colchón donde he estado durmiendo estos últimos días -aunque agradezco sinceramente la hospitalidad de mi hermana- y mi maravillosa y confortable cama...), que a uno se le quitan las ganas de ir en busca de cualquier tipo de aventura.

Y estando de esta guisa, tumbada en mi sofá, he prestado atención hacia dónde se dirigían mis pensamientos (es algo que deberíamos hacer a menudo).

Después de haber tomado la decisión de mudarnos estando en oración y ayuno, y tener la seguridad de que es lo que Dios quiere para nuestra vida (la mía y la de mi hija), he visto cómo las dudas se abrían camino hacia mi. Ha comenzado esta mañana, al despertarme y reconocer dónde estaba durmiendo. Un pensamiento de "qué bien se está aquí" y "a saber en dónde voy a tener que dormir a partir de ahora", se han infiltrado sin invitación y me han desarmado sin darme cuenta. Algo parecido ha ocurrido al regresar a casa por la noche y tumbarme en el sofá. Me he puesto a observar mi alrededor y debo decir que realmente me encanta mi casa, tiene mi imprenta y mi perfume por cada rincón ¡Qué aprensión tan grande pensar en dejarlo todo y empezar de cero! Y si siguiera prestando mis oídos a todo lo que mis emociones quieren decir, estaría completamente perdida. Gracias a Dios he sabido ver la mano que se mueve entre las sombras y la alarma ha saltado.

Lo que me ha llamado particularmente la atención en este asunto, ha sido el reconocer que la voz que estaba escuchando, no se parecía en nada a la que Dios suele usar conmigo. Dios nunca jamás defendería mi comodidad frente a un desafío. Jamás me permitiría dar rienda suelta a mi vagancia, ni excusaría mi pereza. El Dios que yo conozco es el Dios que repitió una y otra vez a Josué que para conquistar la tierra prometida debía esforzarse y ser valiente. Ese es mi Dios. El que promete no dejarme ni abandonarme, el que ha mostrado sus indicaciones no para que le obedezcamos como borregos, sino porque son la clave para que todo salga bien y hallar bendición por el camino. En ningún momento dijo que sería fácil, solo dijo que merecía la pena.

Así que, aunque el desprenderme de esta casa y de todas mis cosas, me producen dolor (porque no voy a hacerme la fuerte cuando la realidad es que mi carne se agarra con fuerza a todo esto), obedeceré a la voz que reconozco como la de mi Dios, la que me recuerda que mi confianza no debe estar en la posesión de bienes materiales, sino en Él, en su Palabra, con la vista puesta en las cosas eternas, que son las que durarán para siempre.

Y solo como aclaración: mi hogar será siempre aquel donde ponga mi corazón (y mi corazón le pertenece al Señor).