“¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos,… No me traigáis más vana ofrenda.” (Is. 1:11a,13a)
Dios está cansado de la hipocresía y de toda la apariencia del hombre. ¿Acaso el hombre cree que puede engañar a Dios? Él mira los corazones, ve en lo profundo. Si creemos que lo que nosotros escondemos, pasará inadvertido, somos los seres más miserables del mundo, porque nos engañamos a nosotros mismos.
Dios lleva buscando corazones dispuestos desde que tuvo la idea de crear al hombre. Personas verdaderas, honestas, que le busquen sinceramente. ¡Hay tantas promesas para aquellos que de verdad buscan a Dios con un corazón abierto!
Pero no nos hagamos falsas ideas, ser honesto con uno mismo no es fácil. Preferimos decirnos a nosotros mismos que “todo nos da igual”, para evitar sentirnos heridos, que reconocer que somos frágiles y nos pueden hacer daño.
El hombre tiene ese instinto de sobrevivencia, que a veces le hace más animal que humano. Se guía por impulsos, en lugar de ir y preguntar a Dios. Luego queremos arreglarlo haciendo las cosas correctas que hay que hacer para ser aceptado como un cristiano promedio, pero Dios vuelve a decir, igual que dijo a su pueblo de entonces: “¿Por qué queréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.” (Is. 1:5)
Debemos comenzar por admitir que necesitamos una sanidad completa y total. Que abarque nuestros sentimientos heridos, que traiga perdón y libertad. Y que solo puede hacerlo Dios.
Toma tiempo con Dios a solas. Si es necesario, ayuna, pero no lo dejes pasar. Dios valora un corazón sincero, por sobre otras cosas. Pídele que te ayude a ser verdadero, como Él quiere que seas, y que te muestre esas partes de tu vida que necesitan restauración.

Buen comienzo queda corto, sería el mejor comienzo, pienso yo...
ResponderEliminarAbandonad la hipocresía..., deseen con ansias la leche pura de la Palabra, como niños recién nacidos.. Así, por medio de ella crecerán en su salvación, ahora que han probado lo bueno que es el Señor (1 Pedro 2:1-3)
Hola, me a gustado y me ha hecho reflexionar y plantearme ciertas cosas, gracias. lindo blog ^^
ResponderEliminar